Cuando hablamos de alimentación para nuestros peludos siempre nos referimos al tipo de alimento, a las bondades o beneficios extras que aportan a su salud, a la variedad de sabores y presentaciones, a las cantidades e incluso al tamaño, color y olor de las croquetas o las texturas de los alimentos húmedos.

Si bien, todos estos aspectos son muy importantes al elegir qué tipo de alimento les daremos a nuestros amigos peludos, siempre queremos darle lo mejor de lo mejor a nuestras mascotas, claro que esté al alcance de nuestras posibilidades y para ofrecerle un estilo de vida saludable sin duda alguna siempre comenzaremos por la elección del alimento.

Pero hay algo de lo que pocas personas hablan o te aconsejan cuando te conviertes en un dueño primerizo y es el almacenamiento de la comida.

La forma como guardamos la comida puede afectar positiva o negativamente a nuestros peludos. ¿Te has fijado que prefieren el alimento de un paquete recién abierto? Esto es porque la manera de guardar su comida no está siendo la óptima.

Un mal almacenamiento puede generar cambios en la textura, el color y el olor de los alimentos e incluso, generar parásitos, hongos o gusanos en el alimento y esto provocará diferentes enfermedades en nuestro peludo.

Por ello debemos de poner mucha atención en la manera en la que guardamos y almacenamos la comida.

Dejar las croquetas dentro de la bolsa no siempre es lo mejor, pueden filtrar humedad y se pueden romper fácilmente, ya sea por un descuido nuestro o porque tu peludo sabe dónde está y la rompe para acceder a su comida.

Una bolsa rota de comida es una invitación para diferentes animales, desde pequeños gusanos, cucarachas y polillas hasta los indeseables ratones y las odiosas ratas.

Lo ideal es mantener el alimento en contenedores que no permitan la entrada a la humedad o el aire para que el alimento conserve su textura crujiente y su olor. Los contenedores de plástico transparente son una buena opción ya que te permiten ir viendo tanto el nivel de comida que tiene como el estado físico en el que se encuentra.

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Los contenedores herméticos extienden el tiempo de duración de los alimentos

Si tienes sospecha o sabes que por la zona en la que vives hay roedores, los contenedores de plástico no son la opción a menos que los tengas en la pared. Estos contenedores especiales para ser colgados alejan el alimento del suelo lo que impide que los roedores puedan romper el empaque o bien que tu peludo no tumbe el contenedor en su afán por conseguir comida a deshoras.

Hay dispensadores que son colocados sobre la pared y permiten  servir el alimento de manera fácil, sin necesidad de meter las manos o la taza medidora, lo que hace el proceso de alimentación mucho más limpio.

¿Tienes poco espacio en casa para almacenar?

Si no cuentas con espacio suficiente para poner grandes contenedores o  no puedes poner un dispensador, puede optar por un contenedor herméticos mediano o pequeño, que sea de fácil manejo y que mantenga lejos a los indeseables que ya mencionamos.

Si tu alimentas a tu peludo con alimento húmedo, sabrás que muchas veces no se lo terminan y su almacenamiento debe ser bajo refrigeración para que no eche a perder, pero si guardas las latas abiertas el alimento que queda en la parte superior se seca, provocando un gran desperdicio de comida.

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Mantén siempre fresco el alimento de tu perro para conservar todos sus nutrientes

Para evitar esto puedes poner la comida dentro de contenedores de plástico de uso humano (lo que no les gusta muchas veces a las personas, por muy amantes de los perros que sean) o puedes conseguir tapas plásticas especiales para tapar las latas sin terminar de tus peludos, lo que te ayudara a mantener fresco el alimento.

Una buena alimentación, una rutina de ejercicio, un lugar para descansar y muchos apapachos es todo lo que necesita un perro para ser feliz.

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