Aunque muchas personas creen que el día del amor y la amistad es una tradición moderna producto de la mercadotecnia, les tenemos una noticia…

…esta celebración existe desde la antigua Roma cuando los romanos pedían ayuda al dios del amor para encontrar pareja.

Sin embargo, este ritual no tenía que ser en un día específico. La adopción del 14 de febrero como fecha conmemorativa del amor y la amistad, también viene del imperio romano cuando el sacerdote Valentín casaba en secreto a las parejas  de enamorados, ya que el emperador Claudio II había prohibido los matrimonios alegando que los jóvenes solteros y sin ataduras eran mejores soldados.

Cuando el emperador supo de esto, mando encarcelar y ejecutar a Valentín, quien murió un 14 de febrero y que  220 años después fue canonizado y nombrado santo.

Bueno, los regalos, las tarjetas y los chocolates puede que sean una versión moderna y mercantilizada de los rituales ancestrales, pero una versión, sin duda, emotiva y muy popular.

Recibir un regalo en esa fecha es un cumplido maravilloso, es saber que le importas tanto a alguien, que se tomó la molestia de detenerse por unos minutos, pensar en ti y conseguirte un obsequio.

Ya sea una declaración de amor o una reafirmación de amistad, este día no debe de pasarse por alto y menos hacia nuestros perros, quienes nos regalan su amor incondicional, su lealtad infinita, su amistad honesta y su compañía desinteresada.

Esos ojos que brillan cuando llegamos, esa nariz fría que nos despierta en la noche, esa cola que nunca deja de moverse y ese peso muerto que se siente como una tonelada cuando los quieres bajar de tu cama, merecen un obsequio de San Valentín.

Sí, nunca estará mal regalarle premios, pero es como regalar chocolates, se agradecen, pero no sorprenden.

A las chicas siempre les gusta verse bien y disfrutan mucho de un obsequio más personal, lo mismo pasa con las pequeñas peludas, así que una prenda o un accesorio como una correa o un collar nuevo siempre serán bien recibidos y agradecidos.

Para los chicos una opción sería un buen juguete que atrape su atención pero que sea resistente y llamativo, que pueda ser lanzado por los aires sin que se desbarate y que no pase de moda, un juguete pensado especialmente en él.

Para los peludos mayores que ya no necesitan desfogar tanta energía un buen regalo podría ser una carnaza o un juguete de cuerda que le ayude a limpiar sus dientes mientras elimina ansiedad o estrés al estar mordiendo un artículo resistente y con buen agarre, que no escape de entre sus patas y no lo forcé a ir tras él.

Otras opciones menos personales pero igualmente importantes son artículos de uso personal, un plato nuevo, un bebedero, una cama más suave, una transportadora más cómoda, etc.

Recordemos que lo importante es demostrarle nuestro cariño y nuestro agradecimiento por dejarnos ser parte de su vida y por ser ellos parte de la nuestra. Lo que sea que les regalemos lo recibirán con amor y mucha emoción, aunque solo sea una caricia y un abrazo.

¡Feliz día del amor y la amistad!

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