La vida da muchas vueltas y todo puede cambiar en un segundo o unos cuantos años, lo único cierto es que todos estamos expuestos a que nuestra movilidad se vea afectada.

Los motivos por los que un peludo puede tener problemas de movilidad pueden ser muchos, algunos son por algún tipo de enfermedad, en su mayoría, enfermedades degenerativas de columna, extremidades o articulaciones. El cáncer es uno de los grandes culpables y es que ni los peludos se salvan de este mal. Otro motivo es solo el paso del tiempo, que cruel e imparcial nos pasa factura a todos en algún momento.

Muchos de los accidentes que sufren los perros son debido a descuidos humanos, escaleras sin barandales, terrazas sin protecciones, ventanas abiertas en autos en movimiento con el peludo suelto dentro del coche sin supervisión.

Nuestros perros son confiados por naturaleza y no saben de maldad u oscuras intenciones y por ello muchas veces son víctimas de personas sin escrúpulos que los lastiman por placer o por ganar dinero con ellos, como es el caso de las peleas de perros.

Lo cierto es que sea cual sea el motivo por el cual un peludo queda con alguna discapacidad, su vida nunca volverá  a ser la misma y nuestro deber y compromiso  como protectores de estos seres maravillosos, que sin importar que tan mal les vaya en la vida siempre tendrán una muestra de cariño honesta hacia nosotros, es procurar que el tiempo que les quede, lo vivan de la mejor manera posible.

Al igual que adecuamos nuestros hogares para nuestros adultos mayores, lo podemos hacer para nuestros peludos necesitados y ayudarlos a que su movilidad se vea lo menos afectada posible.

En el mercado podemos encontrar rampas de plástico ligeras, que ayudan a nuestros peludos a subir y bajar de autos y muebles como el sofá o la cama, algunas otras pueden contar con anti derrapante para que aquellos peludos con menor movilidad no resbalen y empeoren su situación con una caída. Estos artículos les ofrecen a nuestros peludos la opción de independencia limitada que han ido perdiendo.

Si necesitas que tu peludo suba o baje escaleras y por su tamaño, cargarlo en tus brazos no es opción, puedes conseguir un arnés especial que le sostiene el pecho y la cadera y con él puede ayudarlos a subir sin que tengas que cargarlo por completo, este mismo tipo de arnés sirve para peludos en rehabilitación que requieren fortalecer el uso de sus extremidades sin riesgo a caer.

Para asegurar que nuestro peludo mejore o al menos no empeore muchas veces es necesario limitarlo en cuanto a movilidad, ellos no razonan como nosotros y no entienden el “no te muevas”, si siempre lo han hecho ¿por qué ahora no? así que la mejor manera de evitar que se mueva de más o que haga cosas que no queremos que haga, es adaptarle un lugar limitado, poner una cama cómoda, su plato de agua, algunos juguetes y una manta dentro de un corral no solo para tenerlo vigilado sino para evitar que haga algún movimiento brusco o que se lastime al querer  desplazarse por sí solo.

Tenerles un espacio definido adecuado a sus necesidades, proveerles alimentación apropiada a su edad, padecimiento y requerimiento nutricionales, darles el amor y la atención que se merecen por ser parte de la familia y hacer más llevadera su discapacidad con todo lo que tengamos a la mano es la manera más bella y noble en la que podemos demostrarle a nuestro peludo cuanto nos importa y cuanto lo amamos.

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