Nadie está exento de una emergencia y los perros no son la excepción, de hecho, ellos son más vulnerables porque no miden riesgos, no tienen la conciencia del peligro y se confían demasiado.

Muchas veces nuestros perros están en situaciones de riesgo que nosotros ignoramos, no vimos cuando se comió algo, o cuando rompió algo, no sabemos muchas cosas porque no los vigilamos de manera constante las 24 horas y ellos no nos dicen qué hicieron y qué dejaron de hacer.

Por ello nos basamos en la observación para detectar cambios ya sean pequeños o grandes en su actitud, su estado de ánimo y su estado de salud.

Cuando llegamos al veterinario por alguna enfermedad o un accidente siempre nos hacen preguntas que muchas veces es difícil responder, seamos honestos, muchas veces no recordamos lo que comimos ayer, menos nos vamos a acordar que comió el perro durante la semana o cuando fue la última vez que se desparasitó, sí, tenemos una idea y seguramente nuestro veterinario de cabecera lo sabe y está en su cartilla de vacunación, pero hay información que no viene ahí que es importante tener registrada, solo para prevenir.

La cartilla de vacunación es parte del expediente médico de tu perro, y así como lo hacemos con todos los miembros de la familia, ellos también deben tener su expediente al día y en orden. Este expediente debe tener cierta información:

  1. Siempre debe estar la cartilla de vacunación.
  2. Copia de todos y cada uno de los estudios que se le hayan realizado a tu perro a lo largo de su vida.
  3. Copia de las recetas médicas que haya recibido a lo largo de su vida.
  4. Libreta de notas, la cual contiene datos que nosotros como dueños registraremos.

Libreta de notas

Este punto es muy importante ya que aquí nosotros llevaremos registro de cosas que nos llamen la atención y que podrían, en un momento dado, alertarnos si algo va mal con nuestro perro.

Aquí anotaremos:

  • El consumo promedio al día de agua y comida de nuestro perro. – si vemos que en un periodo mayor a tres días el consumo se ha disparado ya sea a mayor o menor cantidad, debemos regístralo, si solo fue un día podemos apelar a alguna circunstancia extraordinaria, pero si ya son más de 3 días ya es un cambio de conducta que se debe vigilar.
  • Registro de desechos. – si observamos que nuestro perro defecó u orinó con parásitos, gusanos, sangre u otra alteración debemos registrar la fecha, la cantidad de veces que lo hizo y cuál fue la razón por la que lo registramos.
  • Síntomas transitorios. – nos referimos a vómito, diarrea, tos, estornudos, etc., todo aquel síntoma que no es normal en nuestro perro.

Llevar este registro hará que el diagnóstico del médico sea mucho más preciso y rápido ya que no partirá de cero y esto puede incluso, salvarle la vida a tu perro.

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