Después de varios de días de pleitos y pleitos con mi pareja sin motivo alguno, me puse a analizar mi día a día para ver que había cambiado ¿por qué yo andaba de tan mal humor últimamente?, ¿por qué todo me molestaba? Y por más que pensaba no encontraba la respuesta hasta que un día mi mamá fue de visita, se recostó en mi cama y me dijo lo incomoda que era y me pregunto cómo podía descansar con un colchón así.

Ahí estaba mi respuesta, claro, si uno no descansa bien por las noches en las mañanas estamos de malas, irritables, a la defensiva y por las tardes estamos cansados, sin ganas de hacer nada e incluso podemos hasta tener dolores de espalda, cuello y cabeza. Todo por un colchón en mal estado.

Lo mismo le puede pasar a nuestros peludos, ellos también necesitan una cama cómoda, que les permita descansar y recobrar energía, que sea de ellos, es decir, que representen un espacio propio donde puedan refugiarse si lo necesitan pero sobretodo que sea adecuada a sus necesidades.

Todos hemos visto las imágenes de perros adinerados y consentidos que miden unos 30 centímetros de cabeza a cola y duermen en cojines o camas gigantes, para dar la sensación de confort y riqueza, pero esto lejos de la realidad, la cama de tu peludo debe de ir acorde con su tamaño, peso y el estilo de vida que lleva.

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Con la cama ideal tu perro descansará como rey

Una cama muy grande hará que tu peludo se sienta inseguro y que pase frío, una cama muy pequeña le dará problemas al acomodarse y podría ocasionar dolores en articulaciones al pasar una noche muy compactado para caber dentro de su cama. Una mala noche de sueño puede hacer que nuestro perro esté irritable, de mal humor, con sueño todo el día e incluso que no quiera comer.

Si tu peludo es de los que duerme hecho bolita puedes comprarle una cama con bordes altos que lo protejan y le den calor.

Si por el contrario duerme a pata suelta, e incluso adopta posiciones rarísimas para dormir como con la cabeza colgando o las patas abiertas, las camas con borde alto le van a incomodar, para ellos necesitas una cama tipo puff que le de libertad de movimiento.

Si tu casa es muy caliente es posible que tu peludo se acalore en su cama, busca una cama de materiales frescos que no guarden mucho el calor o tu peludo no podrá descansar bien.

Pero si tu casa parece congelador y siempre tienen frío entonces necesita una cama con bordes alto, mullida, caliente  y que de preferencia esté un poco elevada para que no tenga contacto con el piso frío que le ayude a conservarse calientito en las noches.

Si tu peludo es súper friolento y algo inseguro en las noches puedes darle una cama tipo casa o iglú, estas ayudan a darles el extra de seguridad que necesitan y evitan que les pegue el aire al tener paredes.

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Dale estilo al descanso de tu mejor amigo

El tamaño depende de tu perro, debe poder acomodarse dentro de su cama sin que quede mucho espacio entre él y los bordes (si es que la elegiste con ellos) y que no le quede ninguna extremidad fuera al estar dormido (a menos que tu peludo se acomode a propósito así).

Revisa el material del que está hecha la cama, que sea resistente y lavable en casa, eso te ahorra muchos dores de cabeza.

Sin importar el tipo de cama que elijas, siempre ponle una cobija, esto les ayuda a crear un sentimiento de propiedad con su cama y se pueden arropar si tienen frío.

Ahora que ya tiene una cama perfecta para él solo es cosa de que se acostumbre a dormir ahí y verás como volverá a ser un perro feliz.

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